En tiempos de pandemia Covid 19, tratando de preservar la buena atención, la excelencia y la calidad de las prestaciones para cada uno de los afiliados.
Cambios obligados
Innovaciones hubo muchas, para todos fue un desafío, tanto en lo administrativo-médico que se realiza en la obra social como así también para la tarea médica propiamente dicha. Nos sorprendió la pandemia con un aislamiento estricto en el 2020 y tuvimos que reformular toda nuestra modalidad de atención para nuestros afiliados. Los afiliados de Seguros están muy acostumbrados a una atención presencial; concurren frecuentemente a la obra social ya sea por trámites o por diversos beneficios que brinda el sindicato. Con la pandemia, las puertas se tuvieron que
cerrar y hubo que reformular esa forma de atención que recibían.
Comenzamos a tomar contacto con nuestros prestadores médicos, en todo lo que respecta a la asistencia de forma virtual. Ni los médicos estaban acostumbrados ni nosotros tampoco, en la tarea administrativa que nos compete a la autorización de una práctica. Por lo tanto tuvimos que abrir otro tipo de vías de comunicación y accesibilidad: habilitamos vías de whatsapp, correos electrónicos o mediante nuestra página web. Al día de hoy a través de ella (osseg.org.ar) se pueden llevar a cabo gestiones y autorizaciones que antes no se realizaban. Y además, en lo que tiene que ver con el seguimiento de los casos de esta nueva enfermedad Covid 19, también nos tuvimos que ir adaptando a los distintos protocolos: de la Ciudad de Buenos Aires, de cada una de las provincias en particular y también los protocolos nacionales. Luego hacer el control y seguimiento de cada uno de los casos que se iban manifestando entre nuestros afiliados, o sea el acceso de los datos, tomar los registros de un caso sospechoso, en iniciar un seguimiento telefónico para mantener el control y saber cuándo una persona tenía que recibir otro tipo de asistencia.
Tasas de uso
En lo que se refiere a las prestaciones de uso habitual y controles de salud periódicos, entre marzo y setiembre del año pasado la tasa de uso disminuyó notablemente. A partir de setiembre se recuperó, no sólo porque se empezaron a liberar muchísimas actividades sino porque también las personas fueron perdiendo un poco el miedo.
Al principio de esto había una mezcla de situaciones, la imposibilidad de moverse, de acceder a consultas, a prácticas. Fundamentalmente fue el miedo lo que motivó el alejamiento de lo que era un control médico periódico común. En lo que respecta a prácticas de alta complejidad o de emergencias médicas, su demanda no disminuyó. Porque la necesidad de solucionar un problema urgente seguía exactamente igual.
Alto precio de los medicamentos innovadores
No sólo los medicamentos sino también las tecnologías de innovación tienen valores muy importantes. Por supuesto se realiza una auditoría exhaustiva de cada práctica o de cada medicamento solicitado si realmente las condiciones de salud de aquella persona que lo solicite lo ameritan. Es un tema que se trabaja con mucho esfuerzo y se hace realmente muy difícil. Creo que en esto estamos comprendidos todos los financiadores porque a pesar de que alguno pueda tener algún tipo de recupero a través del Sistema Único de Redistribución (el sistema SUR), en lo que respecta a medicamentos por ejemplo, los valores están completamente desfasados de la realidad. Las prácticas, por ejemplo un trasplante de órganos, lo que se recibe a través del sistema SUR es mucho menos del 50% del valor total. Eso da un panorama del esfuerzo de cada uno de los financiadores, en esto que lógicamente hay que darlo, es obligatorio y porque es la salud de una persona. Representa una gran exigencia. En nuestro caso a nivel nacional tenemos aproximadamente 95.000 afiliados. Es un número importante y realmente a todos tratamos de brindarle lo se requiere por su salud.
Mayores exigencias en los últimos tiempos
El promedio de prestaciones de alta complejidad siguieron igual en pandemia o fuera de la pandemia. Trasplantes, colocaciones de válvulas cardíacas percutáneas, cirugías cardiovasculares y neurocirugías de alta complejidad, todas esas prestaciones siempre existieron.
Por la cuestión de la pandemia y cumpliendo con una orden del sistema SISA (Sistema Integrado de información Sanitaria Argentino, un control para todos los casos positivos a nivel nacional), en OSSEG decidimos -más allá de registrar también las prestaciones comunes naturalmente- llevar un control exhaustivo de todos los casos Covid. El registro se inició en mayo del año pasado, consignamos hasta a fecha, sólo en CABA y gran Buenos Aires, alrededor de 4000 casos sospechosos, de los cuales 2800 resultaron positivos. A eso hay que agregarle todo el interior del país sobre
el cual también hay otro registro. Todos estos casos son los considerados leves, con seguimiento ambulatorio. En lo que refiere a internación en nuestra población de afiliados hemos tenido alrededor de 200 internaciones y lamentamos muy pocos fallecimientos. En este sentido, el registro general de los casos Covid no se alejó de los parámetros que todos conocemos, con las oscilaciones del año pasado y las de este año que todos vivimos; en nuestra población fue exactamente igual. La necesidad de camas existió a fines de abril, principios de mayo, lo mismo que se escuchaba en cualquier noticiero, en ese período.
Obras sociales y reforma sanitaria
Creo que una reforma sanitaria podría ser saludable, pero tiene que ser muy bien pensada. No puede ser una improvisación, porque como en toda improvisación puede haber muchos perjudicados. La reforma del sistema o una regulación, después de tantos años sin ninguna modificación u observación, es necesaria. Pero hay que pensarlo muy bien, analizar cada uno de los puntos a reformar para evitar perjuicios, sobre todo para aquellos que al día de hoy brindamos un servicio de muy buena calidad a nuestros afiliados. Y si no se analiza y no se lo piensa correctamente, puede resultar muy perjudicial.
Actualidad
OSSEG, la obra social del Seguro, es excelente. Pero es preciso un esfuerzo de todos para poder seguir brindando este servicio de excelencia. Y cuando digo de todos, me refiero también a mis colegas. Creo que, vinculado con lo anterior, pensar una agencia de tecnología sanitaria, por ejemplo, debe partir por la conciencia en la atención primaria de la salud y en el consultorio de un médico que recibe un paciente. A todos nos gusta el avance científico, pero tenemos que analizar muy bien quién lo requiere y quién no, porque los costos en salud son extremos. Y a este ritmo y con la judicialización que está teniendo la salud últimamente, va a llegar un momento en que no vamos a poder cubrir lo más necesario. Entonces todos tenemos que reflexionar, desde un médico que atiende a un paciente en un consultorio (lo digo con todo respeto porque yo también soy médica), debemos pensar muy bien lo que se escribe y se pide; no por negarme al avance sino para limitar esa solicitud de avanzada y de alta complejidad a aquello que es estrictamente necesario. En este momento nuestro sistema no soporta mucho más.

La Oficina de Abordaje de Violencia Laboral tiene su espacio en nuestro edificio de la calle San Martín, llevando adelante principalmente el tratamiento de situaciones de violencia laboral. Desde allí se reciben las consultas correspondientes y se coordinan las acciones a través de un comité interdisciplinario, brindando asesoramiento legal y contención psicológica a la persona afectada.
Esta metodología de trabajo se replica en las distintas Seccionales y Delegaciones del Interior.
La lucha contra la violencia y el compromiso con la Igualdad de Género es un proceso colectivo, una responsabilidad de todos y todas, y una decisión unánime en la política de nuestro Sindicato, solidario y atento a las necesidades de una época signada por dicha perspectiva.
Vamos a poner a disposición todas las herramientas que sean necesarias en pos de lograr ese objetivo!
