Desde la profesionalización del fútbol femenino en nuestro país, de la mano de Macarena Sánchez en 2019, el fútbol femenino no ha parado de crecer a lo largo y lo ancho de nuestro país. Hoy existen Ligas femeninas en cada pequeño pueblo del interior, incluso existe una regulación respecto a la participación de mujeres trans que las incluye en los equipos. En la Liga Bellvillense de fútbol femenino ya la integran 13 clubes, que representan la mitad del total, siendo todavía optativa su incorporación.
“En el 2021 hubo un cambio muy grande en la participación de mujeres en el fútbol, su participación creció y la liga femenina comenzó a jugarse cada vez con más clubes”, cuenta Oscar Andreozzi, delegado del Club A. Sportivo Unión de Ordoñez de Córdoba.
Esto no es casual, tiene su correlato con el avance de la lucha feminista. Primero con la promulgación de la ley de Micaela (2019), la creación del Ministerio de las Mujeres, Género y Diversidad, pasando por cada masiva marcha de Ni una menos y 8M, hasta la aprobación de la ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo, sumando derechos sobre los cuerpos de las mujeres (2020). Paralelamente, Maca Sánchez da el golpe final a un largo reclamo de sucesivas jugadoras exigiendo la profesionalización, al reclamar a la UAI Urquiza, el club de sus amores, regularizar su contrato. Esto desembocó en una rescisión de su contrato en pleno torneo y, como consecuencia, no poder inscribirse hasta la próxima apertura de mercado, quedándose sin trabajo por 6 largos meses. Pasa en las canchas como en nuestros puestos laborales convencionales: no llegamos a los mismos salarios que los varones; llegó el de turno que las pibas exijamos igualdad.


En este marco se da la esperada profesionalización de las jugadoras de fútbol, lo que constituye otro hito histórico ya que reconoce como trabajadoras a muchas deportistas. La ley obliga a los clubes a pagar los sueldos, otorgar descansos de 30 días al año, regular contratos en materia de duración (hasta 5 años dependiendo la edad de la futbolista), y a las jugadoras se las obliga a cumplir con sus entrenamientos y a estipular un salario básico.
El salto cuántico se siente, en un lapso de cuatro años el avance parece no tener escala: la final Eurocopa femenina entre Inglaterra y Alemania fue la más vista, con 87 mil espectadores. Hacía 58 años que el estadio Wembley no vibraba así. Pasa afuera pero en casa también. Ahora los partidos se televisan y podemos verlos hasta desde el celular. ¿Quién no vio la Copa América femenina de Colombia? Una exquisitez de calidad y profesionalismo. Jugadas inolvidables como las atajadas de la arquera Vanina Correa, que la rompió contra Paraguay, permitiendo a Argentina ganar 3 a 1. A través del acuerdo entre la AFA (Asociación de Fútbol Argentino) y el gobierno nacional en agosto de 2021, todos los partidos fueron y serán transmitidos por la Televisión Pública y Directv Sports, difusión que nos permite apreciar a nuestras jugadoras dándolo todo y, lo más importante, visibilizar el desarrollo del fútbol femenino.
Nos encontramos uniéndonos a través del deporte, y del fútbol precisamente, como en aquel año 86 que nos hizo neptunizar una alegría absoluta. Sin embargo, este camino también tiene temas pendientes ligados a distintas problemáticas, dentro y fuera de las canchas, como la violencia de género: ¿Cómo olvidar la brutal agresión sufrida por una mujer árbitro en pleno desarrollo de sus tareas el pasado 1 de agosto en la Liga de Tres Arroyos?.
Otro de los reclamos es la diferencia salarial, ya que —corroborando los informes de la Dirección Nacional de Economía, Igualdad y Género de Argentina— una jugadora de primera división cobra lo mismo que un jugador de la primera C. Esos informes confirman que en Argentina, por el mismo trabajo, las mujeres ganan un 30% menos que los varones.
Hoy el Sindicato del Seguro, ya sea con la creación de la Subsecretaría de Igualdad de Género y Oportunidades como en el deporte, lucha a la par por la igualdad de derechos. Un ejemplo es la seccional Rosario, que hoy cuenta con más de 50 mujeres jugando en la liga de Fútbol. En julio pasado se desarrolló un encuentro deportivo en el Complejo Polideportivo de Pueblo Esther con la representación de empresas de renombre como San Cristóbal, La Segunda, Grupo Sancor, Triunfo, Sura y Provincia Seguros. Lo mismo sucedió en Salta, donde se realizó el primer torneo de fútbol mixto, con actividades integradoras, regalos y premios, formando parte de actividades que hasta no hace mucho sólo estaban consideradas para varones.
El gremio organiza torneos desde el 2011 en CABA Y GBA y actualmente hay más de 80 mujeres participando. Ahora con un mayor apoyo y empuje, también surgen encuentros en diferentes puntos del país; como el de mayo pasado en el Complejo Polideportivo 17 de Octubre de Moreno, provincia de Buenos Aires, con la participación de las seccionales de Santa Fe Norte, Mesopotamia, Santa fe Sur, y sede central.


En este marco se da la esperada profesionalización de las jugadoras de fútbol, lo que constituye otro hito histórico ya que reconoce como trabajadoras a muchas deportistas. La ley obliga a los clubes a pagar los sueldos, otorgar descansos de 30 días al año, regular contratos en materia de duración (hasta 5 años dependiendo la edad de la futbolista), y a las jugadoras se las obliga a cumplir con sus entrenamientos y a estipular un salario básico.
El salto cuántico se siente, en un lapso de cuatro años el avance parece no tener escala: la final Eurocopa femenina entre Inglaterra y Alemania fue la más vista, con 87 mil espectadores. Hacía 58 años que el estadio Wembley no vibraba así. Pasa afuera pero en casa también. Ahora los partidos se televisan y podemos verlos hasta desde el celular. ¿Quién no vio la Copa América femenina de Colombia? Una exquisitez de calidad y profesionalismo. Jugadas inolvidables como las atajadas de la arquera Vanina Correa, que la rompió contra Paraguay, permitiendo a Argentina ganar 3 a 1. A través del acuerdo entre la AFA (Asociación de Fútbol Argentino) y el gobierno nacional en agosto de 2021, todos los partidos fueron y serán transmitidos por la Televisión Pública y Directv Sports, difusión que nos permite apreciar a nuestras jugadoras dándolo todo y, lo más importante, visibilizar el desarrollo del fútbol femenino.
Nos encontramos uniéndonos a través del deporte, y del fútbol precisamente, como en aquel año 86 que nos hizo neptunizar una alegría absoluta. Sin embargo, este camino también tiene temas pendientes ligados a distintas problemáticas, dentro y fuera de las canchas, como la violencia de género: ¿Cómo olvidar la brutal agresión sufrida por una mujer árbitro en pleno desarrollo de sus tareas el pasado 1 de agosto en la Liga de Tres Arroyos?.
Otro de los reclamos es la diferencia salarial, ya que —corroborando los informes de la Dirección Nacional de Economía, Igualdad y Género de Argentina— una jugadora de primera división cobra lo mismo que un jugador de la primera C. Esos informes confirman que en Argentina, por el mismo trabajo, las mujeres ganan un 30% menos que los varones.
Hoy el Sindicato del Seguro, ya sea con la creación de la Subsecretaría de Igualdad de Género y Oportunidades como en el deporte, lucha a la par por la igualdad de derechos. Un ejemplo es la seccional Rosario, que hoy cuenta con más de 50 mujeres jugando en la liga de Fútbol. En julio pasado se desarrolló un encuentro deportivo en el Complejo Polideportivo de Pueblo Esther con la representación de empresas de renombre como San Cristóbal, La Segunda, Grupo Sancor, Triunfo, Sura y Provincia Seguros. Lo mismo sucedió en Salta, donde se realizó el primer torneo de fútbol mixto, con actividades integradoras, regalos y premios, formando parte de actividades que hasta no hace mucho sólo estaban consideradas para varones.
El gremio organiza torneos desde el 2011 en CABA Y GBA y actualmente hay más de 80 mujeres participando. Ahora con un mayor apoyo y empuje, también surgen encuentros en diferentes puntos del país; como el de mayo pasado en el Complejo Polideportivo 17 de Octubre de Moreno, provincia de Buenos Aires, con la participación de las seccionales de Santa Fe Norte, Mesopotamia, Santa fe Sur, y sede central.
