La licenciada y profesora en Sociología hace un repaso por los cuarenta años del convenio, desde sus comienzos hasta la actualidad, recordando tanto a los rectores como a los profesores que han formado a cientos de alumnos y alumnas para desempeñarse en la actividad aseguradora, así como los desafíos que han tenido que atravesar.
¿Cuándo y cómo se creó el Instituto de Formación Técnica Superior?
Nelda Kömkle: El instituto se creó en el año 1983 como Centro Educativo del Nivel Terciario nº 1 y 2, turno mañana y noche, por una resolución del Ministerio de Educación de la Nación para hacer una política focalizada en la profesionalización de los adultos. En ese momento dependía de la Dirección Nacional de Educación del Adulto (DiNEA), que era educación superior, no universitaria.
En el año 1992 se transfieren los servicios educativos a las jurisdicciones, entre ellos estos servicios técnicos superiores al gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, y ahí pasa a formar parte de la Dirección de Educación de Adultos y Adolescentes.
En el 2002 se crea la Dirección de Formación Superior en el gobierno de la Ciudad y en el 2008 se separa la Tecnicatura Superior y se crea la Dirección de Formación Técnica Superior, sólo para los Institutos de Formación Técnica Superior.
La gran mayoría funcionaban acordados con sindicatos de todo el país. Cuando pasa a la ciudad, quedan los que están acordados o convenidos con sindicatos de la ciudad: Bancarios, Gastronómicos, Comercio, Aduanas, Seguros y la mayoría de los sindicatos especializados en servicios, porque la ciudad de Buenos Aires es una ciudad que no es de producción industrial sino de producción de servicios. Entonces, se mantuvieron esos acuerdos con los sindicatos, la mayoría de ellos —como el caso de Seguros— aporta el edificio, el equipamiento y la tecnología; por su parte el gobierno de la ciudad aporta el salario de los docentes.

Cumplimos 40 años de convenio. El Sindicato del Seguro ha sido el que más ha contribuido a solventar esta continuidad del acuerdo. Muchas otras organizaciones gremiales desistieron, por pérdida de afiliados o por la imposibilidad de cumplir con el mantenimiento de sus edificios.
¿Cómo es la salida laboral de la Tecnicatura Superior en Seguros?
NK: La gran mayoría de los/as alumnos/as son trabajadores del sector, aunque también cabe aclarar que la carrera está abierta a la comunidad; es decir, los jóvenes que terminaron el secundario o que trabajan en cualquier otro sector y les interesa la actividad aseguradora, se pueden anotar. No está está cerrada sólo para los/as afiliados/as, que sería el núcleo más importante y que más interesa al sindicato, esto es ofrecer una capacitación a nivel superior para sus propios/as afiliados/as. Sin embargo está abierta a todos/as los/as trabajadores.
Hay más de 18.000 afiliados y afiliadas que son potencialmente alumnos/as de aquí y hay aproximadamente 30.000 trabajadores de seguros que están habilitados a esta formación, que no sólo es la Tecnicatura Superior en Seguros, sino que también se otorga el título de Productor Asesor de Seguros para desempeñarse de modo independiente. De hecho, muchos de nuestros alumnos y alumnas trabajan de forma independiente y otros/as ingresan como empleados/as en las compañías de seguros.
¿A qué rectores y profesores te gustaría recordar?
NK: Recuerdo que la primera camada éramos todos sociólogos, el primer rector del turno mañana fue Ignacio Páez Omaña, después estuvo el licenciado José Luis Giannini, luego estuve yo desde el 2001 al 2012 con el secretario académico Ronaldo Vázquez, que era abogado y daba clases de historia, los/as alumnos/as lo recuerdan mucho porque era un profesor muy dedicado y una persona excelente. A partir de nuestra gestión ya son todos licenciados en seguros: José Luís Sánchez, Alicia Aguilar y Silvia Graciela Verdura.

Cumplimos 40 años de convenio. El Sindicato del Seguro ha sido el que más ha contribuido a solventar esta continuidad del acuerdo. Muchas otras organizaciones gremiales desistieron, por pérdida de afiliados o por la imposibilidad de cumplir con el mantenimiento de sus edificios.
¿Cómo es la salida laboral de la Tecnicatura Superior en Seguros?
NK: La gran mayoría de los/as alumnos/as son trabajadores del sector, aunque también cabe aclarar que la carrera está abierta a la comunidad; es decir, los jóvenes que terminaron el secundario o que trabajan en cualquier otro sector y les interesa la actividad aseguradora, se pueden anotar. No está está cerrada sólo para los/as afiliados/as, que sería el núcleo más importante y que más interesa al sindicato, esto es ofrecer una capacitación a nivel superior para sus propios/as afiliados/as. Sin embargo está abierta a todos/as los/as trabajadores.
Hay más de 18.000 afiliados y afiliadas que son potencialmente alumnos/as de aquí y hay aproximadamente 30.000 trabajadores de seguros que están habilitados a esta formación, que no sólo es la Tecnicatura Superior en Seguros, sino que también se otorga el título de Productor Asesor de Seguros para desempeñarse de modo independiente. De hecho, muchos de nuestros alumnos y alumnas trabajan de forma independiente y otros/as ingresan como empleados/as en las compañías de seguros.

¿A qué rectores y profesores te gustaría recordar?
NK: Recuerdo que la primera camada éramos todos sociólogos, el primer rector del turno mañana fue Ignacio Páez Omaña, después estuvo el licenciado José Luis Giannini, luego estuve yo desde el 2001 al 2012 con el secretario académico Ronaldo Vázquez, que era abogado y daba clases de historia, los/as alumnos/as lo recuerdan mucho porque era un profesor muy dedicado y una persona excelente. A partir de nuestra gestión ya son todos licenciados en seguros: José Luís Sánchez, Alicia Aguilar y Silvia Graciela Verdura.
Y en el turno noche, estaba el licenciado Alberto Villa como rector, ya fallecido; el licenciado Juan Carlos Peña como secretario académico, que ya se jubiló; y el licenciado Daniel Filmus, un grupo excelente. Después, estuvo el licenciado Jorge Oriol como secretario académico y ahora el gobierno de la ciudad no ha nombrado ningún secretario académico en el turno noche, que es sumamente necesario, porque la matrícula de inscriptos en Seguros es altísima, tanto a la mañana como a la noche; creo que hay alrededor de 200 inscriptos este año. Siempre fue así, siempre tuvimos muchísimos alumnos.
Lo mismo sucedió durante mi gestión, tuve que repartirme entre ambos turnos, por eso hay que luchar permanentemente para que las partes cumplan con el acuerdo, que lo refuercen, que lo potencien, que lo agranden, porque posibilidades tiene y muchas. Tanto el sindicato como organización de los trabajadores, como el estado propiciando educación gratuita y de calidad.
Lo que yo rescato de esa gestión fue el cambio de plan de estudios en el año 2012, cuando se agregó a los terciarios una cantidad de horas más de carga horaria de la que tenía el plan de estudios anterior. La elaboración de ese plan se hizo conjuntamente entre el IFTS 1 y el gobierno de la ciudad, la Dirección de Educación Superior, sus asesores y sus pedagogos y nosotros los profesores (porque hay distintas áreas como la de historia, sociología, matemática, matemática financiera, análisis financiero, auditoría, etc.). Ahí es donde se desarrolla la educación en parte presencial y en parte a distancia, que cuesta mucho sobre todo porque los alumnos y las alumnas prefieren la educación a distancia, que es todo un desafío para que ellos/as se incorporen, continúen y lo hagan bien. Obviamente los exámenes parciales y finales son presenciales, todo esto por el momento para el AMBA.
Por último quisiera recordar profesores como Raúl Spitaleri, Ronaldo Vázquez, Oscar Parodi y Silvia Graciela Verdura primero como alumna, luego como docente, y actualmente como rectora, todos muy cercanos a los alumnos y que siempre han considerado la situación de nuestros estudiantes, ya sean sus dificultades, sus objetivos y sus deseos.
Por último ¿Cómo fue tu relación con tu trabajo en el IFTS?
NK: Siempre digo que fue una época muy prolífica, productiva e interesante. Mi relación con el sindicato ha sido fructífera porque yo representaba al sector de la educación de la ciudad. En mi caso siempre he recibido apoyo y consideración por parte del sindicato del Seguro y pienso que todos los rectores que te nombré también han tenido una excelente relación; a pesar de que hubo momentos difíciles, a veces tiene más afiliados/as o menos afiliados/as, la situación económica y social del país influye muchísimo, ésta es una actividad ligada directamente al crecimiento y a la actividad económica, entonces cuando la situación del país anda mal, se siente enseguida.
Y también desde el lado de educación, cuando se achica el presupuesto y no pueden solventar el equipamiento, que haya más docentes, que haya pedagogos que asistan a los/as alumnos/as. No se debería restringir nunca el presupuesto en la educación, porque aunque no haya tanto trabajo desgraciadamente un joven que tiene más formación, sea terciaria o universitaria, tiene más elementos para desarrollarse en la vida; porque la formación y la educación no sólo son herramientas técnicas y profesionales importantes para desenvolverse en el trabajo, sino que también son la posibilidad de ver el mundo y de ver las cosas de otra manera, de tener perspectivas, de interpretar lo que pasa en la realidad y entender que el trabajo es parte de uno. No es que uno le venda al empresario o al patrón sus horas de trabajo, sino que tu trabajo es parte de tu subjetividad, de tu creación, como ser formado e inteligente. Y eso es lo que todo trabajador y trabajadora debe tener presente para también exigir un mejor salario, mejores condiciones laborales, mejores perspectivas de vida. Porque todo trabajo, como parte de nuestra subjetividad, es la dignificación de nuestra propia vida también.
Muchas gracias por tu tiempo.
NK: Gracias a vos.
