En enero de 1945 la Secretaria de Trabajo y Previsión a cargo del entonces Coronel Juan Domingo Perón, proclamó el Decreto N°1440, en el que habilitaba a las y los trabajadores argentinos gozar de un periodo de VACACIONES PAGAS.
Una de las conquistas más emblemáticas del siglo XX en nuestro país, que hasta el día de hoy continua vigente, y consiste en días consecutivos que conforman un periodo de inactividad que es retribuido anticipadamente y no es compensable por dinero teniendo como fin fundamental que el/la trabajador/a las disfrute. Además, según la antigüedad en el cargo, la cantidad de días se va incrementando a lo largo de la relación laboral.
A lo largo de estos 78 años la clase trabajadora argentina, a través de su representación sindical, supo disfrutar de este derecho humano clave para el descanso y el reconocimiento de su labor diaria en cada puesto laboral. Pero la revolución justicialista no sólo garantizó el derecho a las vacaciones, sino que fue más allá y acompañó ese descanso con un programa de TURISMO SOCIAL, con una mirada más integral a la hora de pensar el descanso. El sindicalismo tiene su mejor expresión cuando trasciende la mera defensa gremial y es GENERADOR DE JUSTICIA PRESTANDO SERVICIOS.
Cuando se crea el régimen legal de las Asociaciones Profesionales de Trabajadores, se establece que éstas debían establecer: colonias de vacaciones, comedores, sanatorios, hospitales y todo servicio social que procurará: elevar la cultura, preservar la salud y mejorar el nivel moral y material de los/as trabajadores/as. De esta manera, los sindicatos construyeron o compraron hoteles en la mayoría de los centros turísticos del país, siendo MAR DEL PLATA el destino preferido para las primeras experiencias, con una amplia disponibilidad de hoteles que se alquilaban o compraban para uso de las y los trabajadores.
CONOCER EL MAR, COMO DERECHO
“Diego no conocía la mar. El padre, Santiago Kovadloff, lo llevó a descubrirla. Viajaron al Sur. Ella, la mar, estaba más allá de los altos médanos, esperando.
Cuando el niño y su padre alcanzaron por fin aquellas cumbres de arena, después de mucho caminar, la mar estalló ante sus ojos. Y fue tanta la inmensidad de la mar, y tanto su fulgor, que el niño quedó mudo de hermosura.
Y cuando por fin consiguió hablar, temblando, tartamudeando, pidió a su padre: -Ayudame a mirar”.
Eduardo Galeano, El libro de los abrazos

Como consecuencia directa de todas las decisiones enfocadas en potenciar el turismo social, surgen también las colonias de vacaciones. A partir de 1950 los fondos recaudados para el turismo social pasan a ser administrados por la Fundación Eva Perón, que toma a su cargo la dirección de las llamadas colonias de vacaciones. Las unidades de mayor relevancia fueron la de Chapadmalal, ubicada sobre el litoral atlántico al sur de Mar del Plata; y la de Embalse Río Tercero, en un pintoresco paisaje del valle de Calamuchita. La construcción de los nueve hoteles de Chapadmalal fue concluida en 1954.
Este espacio sumamente emblemático e inclusivo brinda, hasta la actualidad, la posibilidad de acceso al mar a las infancias y adolescencias que año tras año visitan el lugar. Sindicatos, organizaciones sociales, clubes, ONGS y espacios de contención para la juventud, son los diversos colectivos que generan proyectos para que niños y niñas de todo el país con escasos recursos económicos, tengan la oportunidad de conocer el mar y gozar de sus vacaciones.
Nuestros Hoteles de la Costa Atlántica
La experiencia de la democratización social de Mar del Plata como epicentro turístico para la masa obrera en los veranos argentinos continúa siendo emblema popular.
El Sindicato del Seguro también fue protagonista en las playas marplatenses desde la década del 70, acompañando la tendencia sindical de la época junto a los demás gremios hermanos, al construir y/o comprar hoteles para poder ofrecerlos a los afiliados y las afiliadas.
Jose Ignacio Rucci, ícono del centro marplatense
A solo una cuadra de la plaza Colón, en pleno centro de la ciudad y con instalaciones confortables para todo tipo de gusto: habitaciones estándar, dobles, triples y departamentos, suites con minibar, además de una gran sala de estar y cocheras a disposición. A su vez cuenta con un amplio comedor donde se realizan los shows de bienvenida y despedida de la semana vacacional, práctica que se repite tanto en el hotel de Punta Mogotes (Argentina Feliz), como el de Villa Gesell (Argentina Justa). Cabe señalar que el turismo sindical tiene como premisa principal prestar un servicio integral, por eso estos destinos ofrecen pensión completa, lo que significa que el grupo familiar accede al desayuno, almuerzo y cena en toda su estadía.
Para la familia del seguro, el Rucci es un hotel representativo y siempre visitado, adquirido por nuestra institución en el año 1972, manteniendo el nombre original de Hotel Etoile, construido en el año 1946 en plena resignificación de la ciudad marplatense. A modo de homenaje a la trayectoria del compañero metalúrgico ex Secretario Gral. de CGT, se lo reemplazó por el nombre de José Ignacio Rucci. También, entre los años 1973 y 1975, se les modifica el nombre a los hoteles de Punta Mogotes, Villa Gesell, Villa Giardino y Bariloche. Por su ubicación continúa siendo ideal para disfrutar de la agenda cultural que ofrece la ciudad con sus teatros y expresiones artísticas; su propuesta gastronómica y la cercanía a las playas históricas del centro.
Punta Mogotes y la fuerza de su nombre: Argentina Feliz
Nuestro clásico edificio de 3 plantas del sur de Mar de Plata, con numerosas y confortables habitaciones y departamentos de primer nivel, es otra maravilla hotelera que tienen las y los trabajadores de Seguros para vacacionar en la costa. Situado a sólo 200 metros de las playas de Punta Mogotes, con una hermosa vista del mar argentino desde el Solarium ubicado en la parte superior del Hotel; próximo al bosque Peralta Ramos y con la posibilidad de recorrer las playas amplias y tranquilas ubicadas en el sur marplatense.
Este espacio también fue adquirido a principios de la década del 70 y se llamaba Hotel Rode; y fue sustituido con el nombre de Argentina Feliz. Este lugar tuvo tres amplificaciones para sumar mayor comodidad a los visitantes, llegando en la actualidad a casi 200 plazas, más un amplio salón comedor climatizado y una sala de juegos que cuenta con un simbólico y pintoresco bowling.
Argentina Justa, la joya del mar
De los hoteles más codiciados por nuestros compañeros y compañeras y con una vista privilegiada al mar, el de VILLA GESELL es de los destinos más solicitados.
En 1971 se adquirió el inmueble que hasta ese momento funcionaba como hotel Le Mans. Emplazado originalmente en pleno médano a tan sólo 50 mts. del muelle de pescadores, se adquiere para sumar una nueva alternativa en la costa atlántica. También se le modifica el nombre y pasa a llamarse ARGENTINA JUSTA.
Son miles las historias de visitantes de todo el país que año tras año llegan hasta la ciudad Geselina en el periodo estival (solo abre sus puertas en temporada alta) para recorrer la ciudad del perfil joven, ligado a la diversión nocturna que la identifica y diferencia.
Siguiendo el impulso de desarrollo estructural en las décadas del 70 y 80, “el balneario que se recomienda de amigo a amigo”, explica las razones para visitarlo: el bosque, el acuario, el muelle, la Avenida 3 columna vertebral comercial, el anfiteatro, los bares y los boliches…“porque la Villa no termina cuando se pone el sol”.
Esas fotos y videos que se atesoran al finalizar las vacaciones serán el feliz recuerdo audiovisual del momento del año que los afiliados y afiliadas del gremio del seguro más desean y merecen, después de un año de esfuerzos y sacrificios.
