En un mundo cada día más desafiante y en permanente cambio, las bibliotecas son actores importantísimos para acortar las brechas digitales y se presentan como la herramienta por excelencia para superar las desigualdades sociales.
Por otro lado, Argentina es el país latinoamericano con mayor bibliodiversidad, con libros baratos que estimulan la calidad, pluralidad y la competencia del mercado editorial.
Este ecosistema del libro argentino ejemplar -imitado y admirado en el resto de América Latina- es, en parte, garantizado por la Ley de P.V.P. (precio de venta al público) FIJO. Su derogación, como pretende el actual gobierno nacional, implicaría que los libros argentinos sean caros, favoreciendo la concentración, destruyendo decenas de editoriales y librerías en beneficio de grupos ajenos a la actividad, desnaturalizándola.

Es por esto que, desde la Biblioteca Arturo Jauretche del Sindicato del Seguro, hacemos un llamado a la defensa de las bibliotecas populares y de la industria editorial de nuestro país, que se ven amenazadas por estas iniciativas políticas del gobierno nacional. El desprecio manifiesto por parte de los funcionarios, quienes de vuelta nos ofrecen el trago amargo del pasado en copa nueva, buscan destruir los valores básicos de igualdad y solidaridad cuyo vehículo es la cultura.