NUEVO ANIVERSARIO DEL 8M

Escriben Paula Nievas Ibañez y Vanesa Lamamí

Una oportunidad para profundizar la lucha hacia la igualdad de género

Como todos los años, el próximo 8 de marzo se conmemorará el Día Internacional de la Mujer. Este año se cumple además el 30 aniversario de la Declaración y Plataforma de Acción de Beijin, que resulta para los países una hoja de ruta más que importante hacia el cumplimiento de un derecho humano fundamental: la igualdad de género.
Esta fecha conmemorativa nos llama una vez más a repasar la situación actual de las mujeres en nuestro país, donde aún subsiste una importante desigualdad basada principalmente en motivos económicos.
Durante las últimas décadas se ha desandado un camino que cristalizó en normas nuevos derechos para las mujeres y diversidades, así como se han puesto en marcha políticas estatales para atender las necesidades de las mujeres y protegerlas de situaciones que constituyen violencia de género. El desafío será siempre conservar lo conquistado y reducir la brecha entre los derechos y su verdadera concreción.
En el plano económico, la brecha entre mujeres y varones respecto al ingreso total individual es de 27.3%. Es decir, contemplando todos los ingresos que se perciben, sean de origen laboral o no laboral (como jubilaciones y pensiones, cuotas alimentarias, subsidios, etc.), las mujeres perciben ingresos que, en promedio, son un 27.3% menores que los de los varones. Por su parte, los deciles más bajos de ingresos están compuestos mayoritariamente por mujeres y, en paralelo, los deciles de mayores ingresos se componen mayoritariamente por varones. Se puede afirmar entonces que los estratos de menores ingresos están feminizados, al tiempo que los estratos de mayores ingresos se encuentran masculinizados. (Ecofeminita. (2024).
Ecofeminita/EcoFemiData: informes ecofemidata. Zenodo.)

De igual modo, y según datos del último trimestre de 2024, en el ámbito laboral, las mujeres ganan en promedio un 27.4% menos que los varones ($383.100 vs. $528.000). En relación a la tasa de empleo, ésta es ampliamente mayor entre los varones (la diferencia ronda los 17 puntos). Esta disparidad se puede explicar en primer lugar porque un amplio sector de mujeres en edad laboral dedican gran parte de su tiempo a realizar tareas de cuidado no remuneradas y en segundo lugar porque tienden a educarse más que sus pares varones.
La erradicación de la discriminación por género en el mundo del trabajo es una ardua tarea que requiere de esfuerzos de todos los actores del mundo laboral: el sector empleador; los sindicatos y el estado.
Los ámbitos laborales suelen ser además escenarios propicios para el despliegue de actos de violencia laboral cuyo concepto, que fue incluido en el Convenio 190 de la OIT contra la Violencia y el Acoso laboral, incluye los comportamientos, aunque se manifiesten una sola vez o de manera repetida, que tengan por objeto causar un daño físico, psicológico, sexual o económico a la persona trabajadora, incluyendo la definición la violencia y el acoso por razón de género.

El Sindicato del Seguro de la República Argentina lleva adelante distintas acciones a fin de erradicar la violencia y el acoso en el trabajo. Entre ellas, se han desarrollado en los últimos años capacitaciones y acciones de concientización. En el mismo sentido, en el marco de la Subsecretaría de Igualdad de Género y Oportunidades dependiente de la Secretaría de la Mujer, se ha desarrollado un protocolo de denuncia, apoyo y asesoramiento a los/as trabajadores de la actividad que deseen denunciar una situación de violencia y/o acoso en el trabajo, resultando un medio idóneo para cumplir los fines de la asociación sindical en defensa de los/as trabajadores/as. Por tal canal, se asegura de una manera rápida un ambiente de escucha activa, seguridad y confidencialidad a los denunciantes, quienes pueden contar con asistencia psicológica y legal, a lo que se le añade la posibilidad de llevar adelante acciones específicas para resolver el caso, de la mano de un comité de intervención integrado además por la Secretaría de Asuntos Jurídicos y la Secretaría de Gremiales.

Desde la implementación del mencionado protocolo, se han atendido una variedad de casos en distintas delegaciones del país. En un territorio tan extenso como el argentino, se verifican problemáticas de distinta índole según las regiones, como ser situaciones de violencia psicológica, discriminación salarial y acoso sexual, entre otras; siendo los denunciantes tanto varones como mujeres, aunque éstas últimas priman en cantidad.
Sin embargo, las estadísticas indican que las personas suelen sentir temor al momento de denunciar situaciones de violencia en el trabajo, lo que se ve acrecentado en momentos actuales en los que se han observado la eliminación de puestos de trabajo.
De ahí que, el involucramiento y compromiso de quienes forman la comunidad sindical se vuelve una premisa fundamental para cumplir con los objetivos que este 8M pone nuevamente de relieve.